El pato naranja

Orange Duck Travels, esos somos nosotros: Maarten y Diana. En los últimos años hemos disfrutado de vivir en y de viajar por el extranjero. El trabajo de Diana como azafata de vuelo en KLM fue la perfecta piedra inicial: el mundo era mucho más pequeño de lo que creíamos. Pasas una noche volando y te despiertas en un mundo completamente nuevo, con sus propias costumbres, olores y maneras.

Entonces, Ahold y Unilever nos llevaron a pasar largas temporadas en Praga y en Kuala Lumpur: fue bonito descubrir, de esta forma, una ciudad y una cultura diferente al mismo tiempo. “Al mismo tiempo” tenía un significado doble en Malasia: entonces Milou e IJtse ya habían nacido y, muy a pesar de sus abuelos, nos marchamos los cuatro al mismo tiempo.

Muy bonito, pero también daba miedo: IJtse, de 6 meses, no lo entendía todavía, pero ¿cómo preparas a un niño de dos años (Milou) para trasladarse a “Kuuwala Bumbu”? Los libros de viajes para los pequeños no existen: las fotos de tigres, elefantes y orangutanes no eran suficientes, por suerte o por desgracia.

Pronto fue evidente que no éramos los únicos que necesitábamos esos libros: los amigos también buscaban formas de llevarse a sus niños con ellos de vacaciones, por un traslado o por un viaje de negocios de mami o de papi. Nuestro concepto acababa de nacer: libros de viajes con dibujos llamativos para ser leídos en voz alta y descubrir un país junto a tu niño. ¡Divertido antes de irse y divertido como recuerdo después!

La búsqueda de un ilustrador nos llevó hasta las tarjetas de celebración de nacimiento de Steph. Su estilo fresco y brillante encendió de inmediato nuestra imaginación y contactamos con ella rápidamente. Tal vez por casualidad, ella también había vivido varios años en el extranjero y se emocionó inmediatamente con la idea.